El kitsch es un estilo decorativo que surge de la necesidad de expresar el sentimiento de la clase media, la cual no posee intereses intelectuales, sino que experimenta el placer de la ostentación y el derroche de formas y colores. Es un movimiento surgido del consumismo, alejado de lo funcional.
En la decoración, propone mesas pequeñas, cubiertas con figuras diversas que no guardan ninguna relación entre ellas, donde los colores contrastan indiscriminadamente. Una mezcla abigarrada de formas y colores reñidos con el buen gusto.
Los souvenirs de fiestas tienen su lugar en la decoración de esta corriente, así podemos encontrar recordatorios de bodas, comuniones, etc. Y se conjugan con adornos vanguardistas.
El estilo kitsch:
Podemos encontrar los elementos para la decoración kitsch, en tiendas de baratas, desde flores de plástico, estatuillas fosforescentes, etc.
Este estilo trasciende lo decorativo. Las líneas curvas predominan en los objetos, los colores vivos y contradictorios se combinan de las más variadas formas. Los colores dominantes son los rojos, lilas, rosas y violetas. Los materiales principales son los que imitan a otros más costosos, como las cerámicas y plásticos que simulan el mármol, el zinc que imita al bronce, etc.
Decoración kitsch

Las proporciones de los objetos no se ajustan a la realidad, se dan las distorsiones en función de la decoración. Podemos encontrar desde teléfonos con forma de manzana, edificios con forma de teléfonos, etc.
Los objetos es amontonan en forma descontrolada, agrupando figuras de estilos y procedencias dispares. Hay una desconexión entre temática y origen de los objetos, pero además una apropiación del espacio por parte de estos.
Pero estos amontonamientos no son buscados, sino que se suceden con el paso del tiempo, por efecto de la acumulación de objetos. Dichos objetos tienen valores estéticos por separado, pero el conjunto carece totalmente de equilibrio y consonancia.
Esta tendencia tiene como premisa, la combinación de elementos diversos, incluyendo lo sagrado con lo profano. Este aspecto ese muy común en las viviendas de este estilo, pero también en lugares como iglesias, cementerios, etc.
Este movimiento admite elementos del pop, retro, personajes de TV, íconos culturales y toda clase de clichés. Lo que se busca es un camino a la exageración y la fantasía.