La producción de residuos es una problemática de principal orden en el mundo, muchos de estos desechos no tienen una destrucción sencilla, con lo que obligan a realizar grandes gastos para deshacerse de ellos. Una manera de reducir los costes consiste en minimizar la producción de residuos, o aprovecharlos, reciclándolos.
El vidrio es un material de fácil recuperación, un 100% reciclable, no importa su estado de conservación, puede reciclarse innumerables veces sin generar subproductos tóxicos, y sin perder calidad en el producto final. Por este motivo, el reciclaje de vidrio redunda en una mejora en la calidad medioambiental y en un mayor aprovechamiento de las materias primas .
El vidrio es un silicato compuesto por sílice de cuarzo, caliza y otros materiales que le confieren las distintas coloraciones. Su punto de fusión se alcanza a los 1.200°C. Podemos clasificarlo como industrial (no se utiliza en la producción de envases alimenticios) o doméstico (se emplea en la producción de envases).
Productos del reciclaje de vidrio:
En 1962, se realizaron los primeros experimentos de recuperación de vidrio en Dinamarca.
Las ventajas del reciclaje de vidrio son innumerables: reducción del consumo de materias primas, del gasto de energía (consume menos energía el reciclado), disminución de la producción de residuos sólidos, menor dependencia del petróleo, preservación de los recursos naturales, minimiza la contaminación del agua y aire.
Para el reciclado simplemente deben separarse los elementos ajenos al vidrio que suelen acompañarlo (papeles, metales, etc). Luego el vidrio es lavado y triturado y cribado, para mejorar la calidad del vidrio.
El proceso de fabricación del vidrio puede catalogarse de ecológico, pues es compatible con el medio ambiente, hecho con materias primas naturales, no genera materiales tóxicos ni residuos contaminantes.
Para el reciclado casero, se escogerán envases de refrescos no retornables, de medicamentos, domésticos, de alimentos, vinos, licores, etc. No podemos reciclar cerámicas, cristales, arcillas, espejos, vidrios planos, combillas, ampollas. Primero debemos retirarles tapas, etiquetas, etc. Finalmente se almacena el vidrio en un espacio no muy amplio en las fábricas de vidrio, pero que debe estar muy limpio y ordenado, para evitar accidentes u otro inconveniente. Entonces se pasa al reciclado propiamente dicho.